Sabores de Ucrania en Buenos Aires

por | May 18, 2026 | Entrevistas, Portada | 0 Comentarios

En esta ocasión entrevisté a Victoria y Oleksander, ucranianos residentes en Buenos Aires que han abierto el proyecto gastronómico «Sabores de Ucrania». Pueden encontrarlos y seguirlos en Instagram @sabores.de.ucrania

Si viven en Buenos Aires o van de visita no olviden probar los platillos que preparan Victoria y Oleksander con mucho amor y profesionalismo.

Manuel Férez- Hola Victoria y Oleksander. Para iniciar la entrevista me gustaría que nos contaran un poco sobre sus biografía

Victoria:
Nuestra empresa se llama Sabores de Ucrania. Por ahora somos solo dos personas, es un pequeño emprendimiento familiar, aunque soñamos con crecer y ampliar el proyecto. Nos llamamos Oleksandr y Victoria. Estamos casados desde hace 15 años y tenemos dos hijas de 11 y 7 años. Mi marido es de Kyiv y yo soy de Kropyvnytskyi.

Nos conocimos cuando yo estudiaba en la Academia Kyiv-Mohyla, en la carrera de Estudios Culturales.

Oleksandr:
Desde 2004 me interesa mucho la gastronomía y mi camino hacia este proyecto fue bastante largo. Tengo experiencia en distintas áreas y creo que durante la entrevista vamos a poder contar más detalles.

MF- ¿Por qué y cuándo decidieron emigrar de Ucrania a Argentina?

Oleksandr:
Llegamos a Argentina en diciembre de 2024, hace aproximadamente un año y medio. Siempre soñamos con viajar y conocer diferentes culturas y países. En 2016, después de perder definitivamente nuestro pequeño negocio en Ucrania tras el inicio de la agresión rusa y la ocupación de territorios ucranianos en 2014, decidimos animarnos a vivir por un tiempo en distintos países.

Victoria:
En ese momento yo todavía estaba de licencia por maternidad y pensamos que era el momento ideal para intentarlo. Poco antes de la pandemia planeábamos regresar a Ucrania, pero quedamos varados durante el lockdown en Chipre.

Cuando comenzó la invasión a gran escala de Rusia en 2022, todavía estábamos allí. Cerca de la casa de mis padres hubo explosiones y salieron volando ventanas por las ondas expansivas. Mi primo es piloto militar y toda la familia vive muy preocupada por él.

Como habíamos salido de Ucrania antes de la invasión a gran escala, legalmente no éramos refugiados y no sabíamos bien qué hacer ni qué visas tramitar para el futuro. Entonces empezamos a pensar hacia dónde seguir.

Estábamos acostumbrados a vivir en una gran ciudad como Kyiv y queríamos también eso para nuestras hijas: una ciudad con muchas actividades culturales, teatros, museos y talleres.

Investigamos muchos países a través de videos y grupos de emigrantes ucranianos. Cuando empezamos a mirar también América Latina, nos enamoramos de Buenos Aires, de su arquitectura y de su vida cultural. Después descubrimos además que aquí existe una comunidad ucraniana muy grande.

También sentimos que el idioma español nos gustaba y que queríamos aprenderlo. Incluso hubo pequeñas señales curiosas: recordamos que unos amigos viajeros nos habían regalado para nuestra boda un mate y una calabaza. Después de analizar muchas opciones, sentimos que nos gustaría vivir la experiencia de Argentina no como turistas, sino como parte de la vida cotidiana del país.

MF- Platíquenos de la idea «Sabores de Ucrania», ¿Cómo surgió y con quién has creado el proyecto?

Victoria:
Hace muchos años soñamos con abrir nuestro propio lugar gastronómico. En Kyiv nuestras ideas no llegaron muy lejos porque en ese momento nos faltaban experiencia y recursos.

En 2009 conduje el programa “Cocina de las Embajadas” en el canal Menu TV. Fue una combinación perfecta de mis intereses: estudié Estudios Culturales, actué durante cinco años en el teatro universitario y también hice cursos para presentadores de televisión en el canal Inter. Desde chica además me encanta cocinar.

En ese programa hablábamos de cultura, arte y literatura de distintos países mientras preparábamos recetas tradicionales. Fue una experiencia increíble porque aprendí muchísimo sobre cocinas del mundo. Muchas veces no solo venían embajadores, sino también sus cocineros.

Y, curiosamente, la embajadora de Argentina en Ucrania, Lila Roldán Vázquez de Moine, me enseñó a mí y a nuestra audiencia a preparar empanadas y alfajores.

Oleksandr:
Cuando nuestros amigos venían a casa, muchas veces nos decían que teníamos que abrir un restaurante. Pero entendíamos que eso requería una gran inversión y mucha experiencia.

En Argentina decidimos dejar de postergar ese sueño y empezar con pasos pequeños: crear un emprendimiento de comida ucraniana casera, tanto platos listos como congelados.

Pensamos mucho el nombre del proyecto y entendimos que en Argentina todavía se conoce poco la cocina ucraniana. Por eso quisimos crear algo que ayudara a difundir las tradiciones gastronómicas de nuestro país.

Por ejemplo, es difícil encontrar a alguien que no conozca el sushi o la pizza, pero todavía son pocas las personas en Argentina que pueden nombrar platos tradicionales ucranianos.

Victoria:
Antes, en el programa de televisión, yo acercaba a los ucranianos a las cocinas del mundo. Ahora, junto con mi marido, acercamos la cocina ucraniana a los argentinos.

Por ahora trabajamos solos. Incluso el logo y parte del diseño fueron realizados por nuestra hija mayor. Todavía no trabajamos con diseñadores, especialistas en marketing ni otros cocineros, aunque soñamos con formar un equipo en el futuro.

MF- ¿Cuáles son las especialidades de Sabores de Ucrania? ¿Quién les enseñó a cocinar estos platos?

Victoria:
La cocina ucraniana es muy diversa y rica. Las tradiciones cambian según cada región.

Por ejemplo, tengo muchas recetas de varenyky de la región de Poltava heredadas de mi abuela. Y mi abuelo, que era de Odesa, nos preparaba en la infancia placindas, una comida tradicional de origen rumano y moldavo.

Oleksandr:
Yo soy de Kyiv, pero mi padre era de Cherkasy y también tengo muchas recetas familiares.

Trabajamos mucho a pedido y solemos adaptar las recetas según cada cliente. Hay ucranianos de segunda o tercera generación que ya no hablan bien el idioma, pero recuerdan que sus abuelas les preparaban, por ejemplo, varenyky con papa. Entonces les preguntamos cómo los recuerdan y tratamos de recrear esos sabores de la infancia.

Victoria:
También hay muchos jóvenes que llegaron recientemente a Argentina y extrañan la comida de sus familias. Están lejos de casa, trabajan mucho, muchas veces online, y no siempre tienen tiempo o energía para cocinar.

Cuando les llevamos nuestros platos, sentimos que no entregamos solamente comida, sino también un poco de hogar, de recuerdos y de contención emocional.

MF- ¿Cómo es la vida en Argentina, la relación con la comunidad ucraniana del país y cómo ha sido la aceptación de la comida por parte de la población argentina?

Victoria:
Nos gusta mucho la vida en Argentina y estamos muy agradecidos con este país y con la gente que nos recibió aquí.

Nuestras hijas se adaptaron muy bien a la escuela y tienen muchos amigos. También estamos felices de que exista una comunidad ucraniana tan unida en Buenos Aires.

Participamos en actividades de Prosvita e intentamos encontrarnos seguido con otros ucranianos. Además, Ucrania está muy bien representada en distintos eventos culturales.

Por ejemplo, recientemente participamos en actividades de la Feria del Libro: hubo un concierto por el Día de Ucrania y encuentros con escritores ucranianos contemporáneos.

Oleksandr:
Muchos clientes argentinos nunca probaron comida ucraniana y no saben exactamente qué esperar. Pero a veces encuentran similitudes con platos locales.

Por ejemplo, los varenyky les recuerdan un poco a los ravioles por la masa, aunque tienen mucho más relleno y la forma también les hace pensar en las empanadas.

Los nalysnyky también son fáciles de entender para el público argentino: son como crepes o panqueques rellenos.

Claro que también hay diferencias de sabor. Por ejemplo, en verano casi no nos piden borsch, porque aquí se consumen menos sopas en esa época. Pero en general la cocina ucraniana gusta mucho.

MF- ¿Cuál es la importancia de que la diáspora ucraniana mantenga las costumbres, tradiciones y comida?

La cocina es una parte muy importante de la cultura y de las tradiciones de cualquier pueblo.

Nos encanta que en Buenos Aires exista la posibilidad de probar comidas de diferentes países. En Prosvita, por ejemplo, los sábados se pueden comer platos ucranianos en el café.

Sin embargo, sentimos que todavía faltan espacios donde se pueda probar cocina ucraniana tradicional cualquier día de la semana.

Por ahora trabajamos con delivery y catering, pero soñamos con abrir un restaurante ucraniano completo. Y para eso, claro, necesitamos formar un buen equipo.

MF- ¿Tienen otros proyectos que nos quieran contar? ¿Cómo podemos contactar y pedir la comida de Sabores de Ucrania?

Periódicamente organizamos encuentros temáticos para ucranianos junto con nuestros amigas. El último fue una celebración de Masliana.

En Buenos Aires conocimos a dos ucranianas muy talentosas, ambas llamadas Myroslava, cuyos maridos son argentinos. Juntos organizamos encuentros con talleres, actividades culturales y comida ucraniana.

Para pedir nuestros platos pueden escribirnos por Instagram. Allí también están nuestro WhatsApp y Telegram, para que cada persona pueda contactarnos de la manera que le resulte más cómoda.

Muchas gracias por las preguntas. Les deseamos mucho éxito con su proyecto y felicitaciones por el interesante sitio y las notas que publican.