El kurdo se enfrenta a la extinción debido a las políticas turcas

por | May 16, 2026 | Lenguaje, Portada | 0 Comentarios

Por Nedim Turfent. Ganó el Premio de Periodismo Musa Anter en 2015 por «Verás el poder del turco». Detenido en 2016 por sus reportajes sobre violaciones de los derechos humanos en Turquía, pasó casi siete años en prisión antes de ser puesto en libertad a finales de 2022.

Publicado originalmente por The Amargi https://www.theamargi.com/posts/kurdish-faces-extinction-turkish-policies

Puede que el kurdo ya no esté prohibido oficialmente en Turquía, pero, en la práctica, esta lengua sigue siendo considerada una amenaza. Desde micrófonos parlamentarios que se apagan en medio de un discurso hasta cartas desde la cárcel retenidas por «gastos de traducción», la continua represión del kurdo lo pone en riesgo de extinción en unas décadas.

Durante los últimos 20 años, los kurdos han celebrado el 15 de mayo como el «Cejna Zimanê Kurdî» (Día de la Lengua Kurda). El 15 de mayo marca el día en que se imprimió en Damasco, en 1932, el primer número de Hawar, la primera revista en lengua kurda publicada en alfabeto latino, a cargo de Celadet Ali Bedirxan.

El lanzamiento de Hawar fue un punto de inflexión importante en el desarrollo de la lengua kurda y el establecimiento de sus normas. El nombre de la revista, Hawar, considerado un símbolo de la lengua y la literatura kurdas, significa «grito», «clamor» o «llamado» en kurdo. Este «hawar» también puede verse como un «llamado al despertar» dirigido al pueblo kurdo. Entonces, ¿por qué Bedirxan dijo «hawar» hace 94 años?

Dialectos kurdos en todo Kurdistán. Imagen: Wikipedia Commons.

Durante los años en que se publicó la revista, el kurdo, especialmente en Turquía, fue objeto de una política de asimilación sistemática destinada a su desaparición. Desde la década de 1920 hasta la de 1980, Turquía negó oficialmente la existencia de la lengua kurda. En 1925, se prohibió hablar kurdo y se impusieron multas por cada palabra kurda pronunciada en público. En las décadas de 1930 y 1940, los nombres de las ciudades, pueblos y aldeas kurdas fueron cambiados a turco.

Aunque en los años posteriores a 1960 se observó un trato algo más flexible con respecto al kurdo, la situación empeoró tras el golpe militar del 12 de septiembre de 1980. El kurdo fue oficialmente prohibido tanto en la esfera pública como en la privada, y decenas de personas que hablaban, cantaban o publicaban en kurdo fueron arrestadas y encarceladas.

No fue sino a principios de la década de 2000, como parte del proceso de adhesión a la Unión Europea (que nunca se completó), que Turquía tomó medidas para permitir que el idioma se hablara con mayor libertad. Aunque esto generó expectativas de «democratización», la situación se revirtió cuando el proceso de paz con los kurdos de 2013-2015 comenzó a desmoronarse. A partir de ese momento, el kurdo se enfrentó una vez más a severas restricciones.

Hoy en día, no hay ni un solo periódico kurdo impreso que se publique a diario en Turquía.

En 2014, se cerraron tres escuelas primarias que impartían educación en kurdo en Diyarbakir (Amed), Yuksekova (Gever) y Cizre (Cizîr). A los niños kurdos se les privó de su derecho a recibir educación en su lengua materna.

Durante el estado de emergencia declarado tras el fallido intento de golpe de Estado de 2016 —en el que los kurdos no participaron—, el Estado intensificó la represión contra los kurdos. Tras el estado de emergencia, se cerraron por la fuerza medios de comunicación y revistas kurdos, y se obligó a cesar sus actividades a las asociaciones que trabajaban en favor de la lengua y la cultura kurdas. El 28 de agosto de 2016, Azadiya Welat, el único diario kurdo de Turquía, también fue cerrado. Hoy en día, no se publica ni un solo diario kurdo impreso en Turquía.

El kurdo está permitido por ley, pero prohibido en la práctica

Aunque actualmente no existe una prohibición oficial del kurdo, la lengua se enfrenta a presiones represivas y restricciones de facto, desde los tribunales hasta las cárceles, y desde los hospitales hasta los aeropuertos.

En Yuksekova, una ciudad con una población íntegramente kurda, los anuncios sobre los vuelos en el aeropuerto se hacen en turco y en inglés, pero no en kurdo. En muchas prisiones, cuando los presos políticos escriben cartas en kurdo, estas no se envían o se les exigen pagos por la traducción. En los tribunales, se ha reconocido el derecho a defenderse en la lengua materna, pero cuando un acusado opta por defenderse en kurdo, se le puede decir que «no hay traductor». Además, los acusados también deben pagar ellos mismos al traductor. En cierto modo, cuanto más larga es la declaración de la defensa, más dinero deben pagar.

En el Hospital Medical Park de Elazig (Xerpêt), en Kurdistán, al este de Turquía, hay una tarjeta de idiomas para los pacientes que no hablan turco. Esta tarjeta ofrece servicios en 17 idiomas, incluidos el japonés, el flamenco y el albanés, pero no el kurdo. Sin embargo, los dos idiomas más hablados en Elazig son el turco y el kurdo.

En el parlamento de Turquía, se apagan los micrófonos de los legisladores cuando hablan kurdo, y el kurdo se registra como un «idioma desconocido». Esta prohibición de facto se aplica solo al kurdo; el árabe o el inglés se hablan abiertamente y son aceptados.

Las palabras en kurdo pronunciadas por las Madres por la Paz durante una sesión parlamentaria quedaron registradas en el acta como «…», tres puntos que representan la nada.

El ejemplo más llamativo del rechazo del Parlamento hacia el kurdo tuvo lugar el año pasado. Durante la quinta reunión de la Comisión Nacional de Solidaridad, Hermandad y Democracia, establecida en el parlamento el 20 de agosto de 2025 como parte de un proceso iniciado para resolver la cuestión kurda, las restricciones y prohibiciones dirigidas contra el kurdo dominaron la reunión. Las Madres por la Paz, que iban a intervenir en el parlamento, habían solicitado hablar en kurdo. Su solicitud fue denegada.

Las palabras en kurdo pronunciadas por las Madres por la Paz durante la reunión quedaron registradas en el acta como «…» —tres puntos que representan la nada—, y las madres se vieron obligadas a hablar en turco.

En una declaración tras la reunión, las Madres por la Paz preguntaron: «¿Cómo puede un Estado que ni siquiera es capaz de hacer las paces con la lengua kurda resolver la cuestión kurda?».

La educación en kurdo

La hostilidad hacia el kurdo también se extiende al ámbito educativo. Millones de niños kurdos en Turquía no pueden estudiar en su lengua materna, e incluso las iniciativas privadas relacionadas con la lengua kurda se enfrentan a presiones. El 1 de agosto de 2025, las autoridades cerraron la Asociación de Investigación Lingüística y Cultural Avesta en Esmirna, que ofrecía cursos de kurdo desde 2018, alegando supuestos problemas con la licencia.

Por otra parte, el 25 de marzo de 2026, la Dirección Provincial de Educación Nacional de Van multó a la Asociación del Centro de Investigación de Lengua, Cultura y Artes ARSÎSA, en el distrito de Ercis, con 400 050 liras turcas, alegando que llevaba a cabo «actividades educativas no autorizadas» a través de sus programas de lengua kurda.

Clase de lengua kurda en el curso ARSÎSA.

Tuncay Tastan, uno de los administradores de ARSÎSA, dijo que la asociación ofrece cursos de kurdo desde 2020 y sigue impartiendo clases del dialecto kurmanji en tres niveles, a pesar de haber recibido una multa de más de 400 000 liras turcas. Explicó que las autoridades inspeccionaron el centro varias veces antes de imponer la sanción. «Nuestros estatutos establecen claramente que ofrecemos cursos de idiomas, y el Estado lo aprobó oficialmente. Dos semanas después, nos enviaron una multa por enseñar kurdo».

El acoso tampoco se limita al ámbito institucional, señaló Tastan: «La policía también acosa a los estudiantes después de las clases, llama a sus familias y registra sus nombres. Esa misma presión continúa hoy en día, y nuestra asociación permanece bajo vigilancia constante».

Tastan afirmó que estas presiones amenazan el futuro del kurdo y argumentó que el idioma necesita protección constitucional y un estatus oficial.

Después del kurmanji, el segundo dialecto kurdo más hablado en Turquía es el kirmanjki. El kirmanjki también se conoce como zazakî, dimlî o kirdkî. Fue incluido en el Atlas de las lenguas del mundo en peligro de la UNESCO de 2008. En los años transcurridos desde entonces, las señales de alarma para el kirmanjki no han hecho más que intensificarse.

El kirmanjki está en peligro de extinción según los criterios de la UNESCO y el kurmanji podría enfrentarse a riesgos similares en los próximos 50 años.

El kirmanjki se habla principalmente en Dersim, Elazig, Erzincan (Ezirgan), Bingol (Çapaqçûr) y Diyarbakir, pero también lo hablan los kurdos que viven en grandes áreas metropolitanas como Estambul e Izmir. Aunque se desconoce el número exacto de hablantes, se estima que oscila entre los 2 y los 6 millones.

El Grupo Vate, fundado en Estocolmo en 1996, ha trabajado durante muchos años en el dialecto kirmanjki para estandarizarlo y modernizarlo. Uno de sus miembros, el escritor Deniz Gunduz, dijo que han recopilado entre 15 000 y 16 000 palabras, han estandarizado casi 50 000 más y han desarrollado normas gramaticales como parte de sus esfuerzos para evitar que el kirmanjki desaparezca.

Gunduz advirtió que el kirmanjki está en riesgo de extinción según los criterios de la UNESCO y señaló que el kurmanji podría enfrentar riesgos similares en los próximos 50 años. Afirmó que ambos dialectos adolecen de una falta de apoyo institucional porque el kurdo no es ni una lengua oficial ni una lengua de enseñanza.

La presión del Estado sigue siendo un obstáculo importante, pero los propios kurdos necesitan una política lingüística más firme: «Una lengua no puede sobrevivir si no es una lengua de enseñanza», dijo Gunduz, y agregó que los políticos, alcaldes y líderes comunitarios kurdos deberían usar el kurdo más activamente para ayudar a fortalecer su estatus y asegurar su supervivencia.